lunes, 27 de agosto de 2012

Comunicado de ELN: Colombia y los caminos hacia la Paz


“Nuestra Comandancia ha expresado con claridad que el ELN está dispuesto a abrir el diálogo con el actual gobierno, en un proceso serio, responsable, respetuoso, sin trampas y sin hostilidad, que facilite el restablecimiento de la confianza y genere un ambiente favorable para abordar las causas del conflicto armado y social, donde se apunte a levantar las bases sobre los cuales construir la paz real, estable y duradera”.

Los comandantes del Comando Central de ELN reclaman un 






Colombia y los caminos hacia la Paz

Revista Insurrección, ELN de Colombia


“El optimismo no puede alimentarse con mentiras, sino con la verdad”. (Julius Fucik)


Para comprender la historia del poco avance de los procesos de dialogo con la insurgencia en Colombia, basta con observar los “inamovibles” impuestos por la clase dominante, constituidos en una barrera que impide avanzar hacia la paz.

Con excepción del expresidente Belisario Betancourt, que durante los diálogos reconoció “las causas del conflicto interno”, los sucesivos gobiernos han ignorado éstas, desconocido el carácter político de la guerrilla calificándola de amenaza terrorista e imponiendo un modelo que pone como condición la suspensión unilateral de hostilidades, desmovilización y desarme.

Los distintos gobiernos en representación de los intereses de la oligarquía, han pretendido que el proceso de paz se inicie con lo que debe ser el final, convirtiendo aquellos en “inamovibles”, apuntalado con el otro argumento, que si la guerrilla no hace gestos unilaterales de voluntad, la sociedad no acepta dicho proceso y las fuerzas armadas se desmoralizan; argumentos éstos que sólo han servido para prolongar la guerra interna, mantener el país igual y nada cambie, evadiendo los gobiernos, la responsabilidad constitucional de buscar y propiciar la paz real, estable y duradera que tienen como fundamento las trasformaciones estructurales que el momento socio-político colombiano exige.

El mayor referente a que acuden y en lo que coinciden guerreristas y “pacifistas”, los llamados “tanques de pensamiento” de las ONGs al servicio del régimen, es en el modelo de negociación y acuerdos con el M–19 y las otras guerrillas desmovilizadas a finales de la década del 80 y principios del 90. Este modelo fracasado, ha sido utilizado como otro “inamovible”, exigiendo a la insurgencia que siga el mismo proceso endilgando que no tiene la voluntad de paz,

Los acuerdos de paz con las guerrillas a finales del siglo pasado no significaron mayores avances hacia la paz, el país ni siquiera siguió igual, sino peor con menos democracia, más injusta distribución del ingreso nacional y menos justicia social, más violencia, degradación ética y moral y se disparó la corrupción, como se constata en los distintos índices de medición de la realidad del país.

El modelo de paz de los años 90 no se puede tomar como un inamovible; por el contrario tiene que ser superado con sensatez y ecuanimidad, pues éste no superó el conflicto interno y sólo sirvió para acrecentarlo, ahogar los clamores de justicia social, democracia, dignidad, soberanía nacional, y apuntalar el modelo neoliberal, igualmente fracasado como se evidencia en la actual crisis prolongada del capitalismo, que tiene a Europa y los Estados Unidos sin poder encontrar salidas a su crisis.

Aquellos fue un proceso de desmovilización y desarme con mínimas garantías para los desmovilizados, no fue más que eso, no trascendió en la superación del conflicto social y armado, porque no se ocupó de soluciones a las causas que generaron y alimentan el mismo.

Un clamor generalizado y que cada día toma más fuerza en el país, es el deseo y la necesidad de construir la paz; a ésta exigencia la Comandancia del ELN ha respondido más de una vez que tiene la voluntad y disposición a buscar y contribuir a que se de la paz en Colombia. La oligarquía y el gobierno que la representa tienen que dar igualmente, manifestaciones de tener real voluntad de paz y no de pacificación, como ha sido hasta el momento.

Hay que pensar en soluciones realistas a los grandes problemas que afligen a los colombianos y ser generosos con el país que es de todos y no solo irradiar beneficios para unos pocos, que se empecinan en mantener como sagrado el Estado y orden actual, y el de los guerreristas que juegan a la guerra para enriquecerse y acumular poder. Esta situación así no lo consideren se les está volviendo insostenible.

Los procesos de paz hasta ahora no han avanzado, porque no abordaron las causas del conflicto y se evadió las soluciones, reduciéndose a acuerdos entre el gobierno y la guerrilla, de espaldas al pueblo que es víctima de la guerra interna y del conflicto social, y que con mayor fuerza clama por la paz.

El acuerdo para la paz real, estable y duradera, tiene que abrir procesos de justicia social, democracia real y participativa, dignidad y soberanía nacional; buscar soluciones a los problemas aplazados que tiene el país. No se trata por lo tanto de cambiar desmovilización y armas por unas mesadas, el acceso a becas, cupos de taxis o compartir burocracia estatal.

Nuestra Comandancia ha expresado con claridad que el ELN está dispuesto a abrir el diálogo con el actual gobierno, en un proceso serio, responsable, respetuoso, sin trampas y sin hostilidad, que facilite el restablecimiento de la confianza y genere un ambiente favorable para abordar las causas del conflicto armado y social, donde se apunte a levantar las bases sobre los cuales construir la paz real, estable y duradera.

El gobierno y la clase que lo representa tienen la palabra de si están dispuestos a buscar y permitir que se supere el medio siglo de conflicto interno, haciendo a lado las voces de los guerreristas que quieren prolongar la guerra que les trae grandes beneficios económicos y poder. 

jueves, 23 de agosto de 2012

Revista Insurreción Agosto 22



Indice:
 INDEPENDENCIA PARA PRINCIPIANTES
ADIOS AL DESARROLLO PROPIO Y SOBERANO CON EL TLC
SITUACIÓN Y CRISIS CARCELARIA
VENEZUELA EN MERCOSUR: UN PASO GIGANTESCO EN LA INTEGRACIÓN NUESTRAMERICANA

( Para desuscribirse de esta lista de noticias envié un mensaje en blanco a colombia-unsubscribe@eln-voces.com Recibirá un mensaje de respuesta automáticamente del servidor.)
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  INDEPENDENCIA PARA PRINCIPIANTES


Los menores de edad

Un 20 de julio de 1810 declaramos iniciada la lucha por la independencia y en una batalla del 7 de agosto de 1819, el ejército libertador derrotó a las tropas del rey de España, logrando la liberación del territorio que hoy ocupa Colombia.

En medio de esta conmemoración de los dos siglos de lucha por la independencia,  me llama la atención, que el único bicentenario que aparece en las noticias de las grandes empresas de comunicación social, es el de un oleoducto en construcción en los llanos orientales.

La verdad histórica dice que fueron los llaneros, los más decididos luchadores por nuestra independencia del imperio hispánico, lo que contrasta con el negocio pulpo que le significa a los extranjeros llevarse el petróleo colombiano por este tubo, pagando unas regalías e impuestos tan mínimos, como los que se pagaban en todo el mundo hace 100 años. Es burla y tragedia a la vez, porque a una realidad.de dependencia, le colocan el nombre exactamente contrario.

El arte del que domina es hacer que la fantasía reemplace a la realidad, haciéndole creer al menor de edad, que es autónomo en sus decisiones.

El imperio hispánico justificó su dominación, primero negándonos la condición humana, al considerar que los pueblos originarios americanos no éramos gente, aunque después, los peninsulares más avanzados nos clasificaron como menores de edad, a los que debían tutelar, para pensar y decidir por nosotros. Así, lograron sostener 300 años de despojo.

Lograr la independencia exige luchar con el dominador para construir identidad propia, que deje atrás la sub humanidad y la minoría de edad. En una incompleta lucha por la igualdad, declarada hace 200 años y que entre todos debemos continuar.

Los revolucionarios liderados por el Libertador Simón Bolívar (1783-1830) enfrentaron dos grandes luchas a la vez.

Una, para obtener la libertad contra la dominación del imperio y otra, contra propios americanos, que querían ser iguales a los dominadores, sin permitir a la mayoría de la sociedad ascender a un nivel de igualdad y fraternidad humanas. En la primera obtuvieron la victoria, pero en la segunda los logros fueron menores.

En 1908, el imperio comenzó a desplomarse con la invasión de España, que hizo Napoleón Bonaparte (1769-1821), lo que aflojó las amarras de dependencia que sufríamos las colonias americanas, además de estimular a los liberales españoles a luchar por un gobierno mejor, que el del rey. Napoleón había surgido en la revolución francesa, luchando contra las monarquías, pero en 1804 se hizo coronar emperador de un nuevo imperio, decisión retrógrada que rechazaron revolucionarios, quienes como Bolívar, buscaban crear repúblicas, que reemplazaran el régimen autoritario de un rey.

El surgimiento de repúblicas independientes en América, entre ellas las 5 liberadas por Bolívar, partió en dos la historia, atrás quedó la época de las monarquías y adelante, avanzaron las jóvenes repúblicas, acosadas por las potencias europeas y por los recién creados Estados Unidos, que persiguieron volverles a colocar otros lazos de dependencia.

CONTINUA: Parte 2, Nace otro mundo



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  ADIOS AL DESARROLLO PROPIO Y SOBERANO CON EL TLC


Históricamente ha sido evidente el carácter servil y el arrodillamiento de la oligarquía colombiana.

Cuando se  trata de favorecer los intereses geoestratégicos y económicos del imperialismo norteamericano, los gobiernos de turno han renunciado a la soberanía y  brindado el apoyo irrestricto a la política internacional genocida, como en las recientes guerras de ocupación por el petróleo en Irak, Afganistán y Libia.

La prueba más significativa de dicho arrodillamiento es la ocupación gringa y entrega del Istmo de Panamá en 1903; actitud anti patriótica continuada en los años siguientes, y en los más recientes, el acuerdo militar multipropósito, firmado en octubre de 2009 por el expresidente Uribe y su ministro J. Manuel Santos, en el que renuncian a la soberanía nacional con la entrega de otras siete bases militares, que se suman a las que ya existían mediante el “Plan Colombia” firmado, en 1999 por el ex presidente Andrés Pastrana; y  la firma el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, desventajoso y perjudicial para el desarrollo soberano y propio de la economía colombiana.

Este tratado fue impuesto en contravía  de las voces de protestas de gremios productores, académicos nacionalistas, sectores de la salud, educación, campesinos, indígenas, afro descendientes entre otros, es decir, en contra de la voluntad de las grandes mayorías nacionales, dejando postergada las esperanzas de que nuestro país tenga un desarrollo propio, soberano, alternativo y democrático.

Como lo han expresado múltiples actores sociales y políticos del país e internacionalistas, el TLC es más que un tratado comercial, que irrumpe en la cultura, en el orden jurídico y político del país, reduciendo el papel del Estado y exaltando al máximo el culto al mercado y libre comercio, donde no queda nada que no sea tratado con las lógicas del mercado reduciendo todo a simples mercancías, como es el caso de la salud, educación, cultura, biodiversidad, los genomas, el aire, el agua, la recreación, entre otros.

Este tratado que es una expresión del neocolonialista ha sido hábilmente sustentado jurídicamente con leyes hechas a la necesidad de este esperpento que, en muchos casos, pasa por encima de la Constitución Nacional desvertebrando el Estado de Derecho, legaliza el saqueo y el despojo de los recursos naturales, convirtiendo el Estado en supremo protector de del capital transnacional, en contra del interés nacional.

Con este tratado y el manejo anti patriótico que le da la oligarquía, a través de su gobierno y el Congreso narcoparamilitar, el futuro para nuestro país será cada vez más desastroso, al quedar en manos de los intereses omnipotentes que representan las trasnacionales, la burguesía colombiana exportadora y los grandes capitales de los comerciantes. El proyecto de desarrollo nacional propio y democrático queda enterrado, condenada la producción nacional a la desaparición forzada, a la quiebra de la mediana y pequeña economía urbana y rural. Apenas empezando cobró las primeras víctimas: 50 mil puestos de trabajo han desaparecido en el sector de las confecciones de ropa.

La democracia estará más restringida al quedar con mayor poder las transnacionales y el capital ligado al mercado externo, se intensificará el despojo, el desplazamiento de las comunidades, saqueo de los recursos naturales y el desmejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de los Colombianos. Los beneficiarios serán unos pocos representados en la elite dominante.

Ante este complicado panorama desde las organizaciones populares políticas y revolucionarias surge la urgente pregunta que nos devana los sesos: ¿Qué hacer?, ¿cómo enfrentar a un capitalismo despiadado, moribundo, que antes de morir podrá inclusive, acabar con la existencia del misma generación humana? La respuesta efectiva desde los movimientos que luchan contra este tratado y por las transformaciones que el país necesita, no es fácil y no está resuelta.
Al pueblo le queda como único camino la lucha contra el TLC y sus efectos, así como la confrontación al régimen. En

efecto, está surgimiento un sinnúmero teatros de confrontación de parte de los primeros afectados directamente por las trasnacionales y los grandes capitalistas del país articulados a éstas, como en el caso del sector minero extractivo y energético, la producción urbana y campesina, y la biodiversidad.

Así como las luchas estudiantiles, las movilizaciones de los maestros y empleados, la defensa de nuestros recursos naturales, las manifestantes contra la petrolera Pacific Rubiales y contra la trasnacional Grey Star por la defensa del medio ambiente.

Esta lucha nos debe conducir a superar la dispersión del movimiento social y político, a consolidar procesos verdaderos y reales  de unidad popular y revolucionaria que eleve la potencia del actuar de las masas por la defensa de la vida y territorio, como lo han señalado el Congreso de los Pueblos, la Minga, la Marcha Patriótica, el Movimiento de Víctimas, entre otros. Y a entender que con reaccionar ante lógica criminal del capital no basta, que a estas luchas hay que darle un carácter anticapitalista, antiimperialista buscando salidas ajenas al capitalismo en crisis.

El ELN ve como esperanzador la reactivación y potenciación del movimiento social y político colombiano.

Y considera que la lucha hay que conducirla viabilizando, en un primer momento, caminos confluyentes en un gobierno de nación, paz y equidad, que ponga fin a la dependencia, depredación y ruina de la naturaleza, que propicie la paz y pare la guerra entre compatriotas; que se comprometa a reorientar el desarrollo de país basado en la racionalidad armónica humanidad – naturaleza, a desmontar el neocolonialismo, acabar con la pobreza, la exclusión y desigualdad; que busque el relacionamiento de los pueblos en base al respeto a la soberanía y autodeterminación, que contribuya a la construcción y fortalecimiento del ordenamiento e integración Continental en términos de igualdad, solidaridad, cooperación y complementariedad.


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SITUACIÓN Y CRISIS CARCELARIA

segunda parte

4.- VIOLENCIA CARCELARIA Y DERECHOS HUMANOS.

La Ley 65 de 1993 (artículo 123, numeral 3) establece como castigo el aislamiento en celdas [calabozo] hasta por 60 días con dos horas de sol diarias, sin visitas y la restricción de otros derechos. EL INPEC de manera arbitraria las redujo a una hora diaria, violando la sentencia C-184 de 1998 de la Corte Constitucional que declaró ese tipo de procedimientos como inexequibles, con el principio a la dignidad humana.

La represión es la respuesta a las manifestaciones de inconformidad, al reclamo y respeto de los derechos; para las autoridades quien reclama y denuncia es señalado de JODON y perseguido; se le niega los espacios de formación y de trabajo y el mal llamado tratamiento progresivo etc.; cuando no es que lo muelen a palo.

Garrote, gas y encierro son, para los carceleros, lo más importantes en el tratamiento penitenciario, como se ilustra con algunos hechos ocurridos en los primeros meses del 2012.

*- El primero de enero se presentó en el patio Nº 8 una riña entre algunos reclusos. La guardia entró violentamente lanzando gas y garrote de forma indiscriminada. Retiró 4 presos esposados, les dieron una golpiza a bolillo patadas y puñetazos y los metieron en los calabozos, al resto de personal lo encerraron en sus celdas, durante 72 horas.

*- El 18 de enero en el pabellón No 6 amaneció muerto por ahorcamiento el recluso FRANK CAMILO AMADO; la guardia lo reportó como suicidio.

*- El 24 de enero se presentó en el patio No 8 una pelea entre varios presos,. La guardia entra lanzando granadas de humo y dando garrote indiscriminadamente. Retira 3 reclusos, les propina una brutal golpiza y les torturan con descargas eléctricas, ante la mirada complaciente del teniente ALVAREZ CARDENAS Y DAVID ALEXANDER.

*- El 25 de enero en un operativo de requisa en el patio No 3, la guardia destrozó y se llevó los elementos con los que los prisioneros hacen pequeños tejidos en lana y nylon y los cojines para sentarse en el piso, rompieron y se llevaron las pesas del gimnasio hechas con botellas plásticas y agua, hicieron destrozos en las celdas y robaron pertenencias de los presos.

*- El 26 de enero en el patio 10.B, dos reclusos se pelean a puño, como siempre la guardia irrumpe lanzando gas y garrote indiscriminadamente. El comandante de guardia ALVAREZ CARDENAS ordenó encerrar en sus celdas a los 125 prisioneros del patio, desde el 26 hasta el 30 de enero.

*- En febrero en la jornada de visita familiar femenina, el dragoneante RUIZ, encargado del ingreso y control de visitantes (señoras, niños y niñas), en forma arbitraria se opuso a que la visita se iniciara a la (1:00) pm. como está establecido. Siendo la 1:15 PM, ante el reclamo de las señoras les respondió con arrogancia y grosería que lo único que le importaba era la seguridad de la cárcel, que hicieran lo que les viniera en gana. Ese día la guardia adelantó media hora la salida de los visitantes.

5.- EL TRABAJO Y EL ESTUDIO, TERAPIA DISCRIMINATORIO.

El trabajo, el estudio, la cultura, el deporte, las actividades artísticas y las relaciones de familia, son terapias para la rehabilitación y resocialización del prisionero. Sin embargo existen más como formalidad, que realidad.

En Palo Gordo la terapia ocupacional es casi inexistente. La actividad laboral se le facilita a unos diez internos, de los 160 que están en los pabellones de alta seguridad. Pero además no existen espacios adecuados, ni infraestructura que brinde posibilidad de trabajo a los internos.

Los programas de educación en los niveles de primaria y segundaria, son improvisados sin rigurosidad pedagógica y sin profesionales que fortalezcan la educación y formación de los prisioneros.

Los estudios superiores y tecnológicos, constituyen una fantasía, pues en la mayoría de centros carcelarios se desconocen o son discriminatorios.

ESTADO INDIFEENTE FRENTE LA SITUACIÓN CARCELARIA

El Estado colombiano permanece indiferente frente la crisis penitenciaria y carcelaria y en especial sobre la situación infrahumana en que viven los prisioneros en las cárceles. Sus preocupaciones se reducen a elevar la rigidez del régimen penitenciario y afilar la judicialización.

Las cárceles están convertidas en centros de cobro de cuentas y venganza, ello se concreta diariamente en el odio que irradian las autoridades con la discriminación y mal trato que reciben todos los presos pero en particular los prisioneros políticos y de guerra, a quienes se ataca con artimañas y campañas sucias de parte del Inpec y sus guardianes porque desarrollamos abierta oposición al régimen.

El sistema penal y penitenciario colombianos son un fracaso, no cumplen el propósito de "RESOCIALIZACION" que se publicita a quienes se les imputan delitos y pagan penas; y mucho menos proporcionar una vida digna a los reclusos.

Esta crisis es muy profunda, no se resuelve solamente con reformas a la ley penitenciaria y carcelaria ni con la construcción de nuevas cárceles de modelo gringo. Las soluciones trascienden a la sociedad en su conjunto y tiene que ver con la recuperación de valores y la superación de las causas originarias de la criminalidad y la delincuencia, entre las que se resalta desigualdad social, desintegración familiar, la drogadicción, el desempleo, el desplazamiento forzado, la falta de oportunidades, el incremento de la pobreza y la miseria. Esos profundos cambios no los realizará la oligarquía porque en sus prioridades no está resolver los graves problemas sociales y por ello es al pueblo en su lucha quien puede resolverlas.

La nueva teorían del derecho civilizado se inclinan por la abolición de la prisión, por cuanto la justificación penal basada en la RESOCIALIZACION se queda en el discurso. El Estado, a través de las autoridades penitenciarias, ha sido incapaz de trasformar socialmente al delincuente común y a los revolucionarios e inconformes que luchan, los somete y reprime buscando romper la firmeza en sus ideales.

El derecho civilizado plantea utilizar lo menos posible la privación de la libertad de las personas incursas en delitos, buscando la aplicación de la justicia restaurativa.


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  VENEZUELA EN MERCOSUR: UN PASO GIGANTESCO EN LA INTEGRACIÓN NUESTRAMERICANA

“Los pueblos de América son más libres y prósperos a medida que más se apartan de Estados Unidos”
Simón Bolívar.


Uno de los hechos que marcan la coyuntura regional en estos últimos días, luego del aberrante Golpe de Estado Institucional en Paraguay, ha sido el ingreso formal de Venezuela a MERCOSUR, luego de 6 años de espera, que había sido bloqueada  precisamente por el apátrida congreso  Paraguayo.

MERCOSUR inicia su gestación en los últimos años del 70 del siglo pasado con el regreso de la democracia a Brasil y Argentina; su momento fundacional lo ubica la historia el 26 de marzo de 1991, junto a Uruguay  y Paraguay, adherido al llamado Consenso de Washington y con una doctrina neoliberal.

A partir de las transformaciones, ejecutadas por los gobiernos de  Lula Da Silva y Néstor Kirchner, a finales de la decada pasada en Brasil y Argentina respectivamente, en política interna como externa, se  fue dando un viraje hacia aspectos sociales y desarrollo integral, que relanzó  la existencia de MERCOSUR  hacia otras prioridades en sus proyecciones.
Además el giro a la izquierda, con responsabilidad social, en algunos de los gobiernos de América Latina, el contexto de la actual redefinición de papeles generada por la crisis de Estados Unidos y el auge de potencia emergente de Brasil, las falencias del neoliberalismo como modelo económico, y el incuestionable papel del líder de la Revolución Bolivariana, permiten pensar que MERCOSUR jugará un papel determinante junto al ALBA, UNASUR y CELAC en la integración de NUESTRAMERICA, y en el posicionamiento de la región como polo en el contexto internacional.

Brasil como parte del llamado BRICS, con su potencial económico, nucleo natural de los procesos de unidad regional, junto con Venezuela bolivariana, una de las principales potencias energéticas del mundo con su revolución en marcha y Argentina la mayor despensa del mundo, convierte a MERCOSUR  en un ariete de soberanía e INDEPENDENCIA, de antiimperialismo.

Este bloque que abarca un territorio cercano a los 13 millones de kilómetros, con un PIB de más de 3 millones de millones de dólares y 300 millones de habitantes que van  asumiendo en su conciencia el ideal nuestroamericano, por un mundo justo y anti-imperialista, es y será la mayor fortaleza de la existencia de esta alianza estratégica.

Parodiando al intelectual venezolano Modesto Guerrero,  “(… )la XXX Cumbre Presidencial del Mercado Común del Sur en Córdoba, Argentina, abre una nueva etapa para este bloque comercial en varias y contradictorias dimensiones.

Será la última de un MERCOSUR que tiende a desaparecer y la primera de otro que busca nacer. Lo único que se puede asegurar es que nada será igual para el bloque ni para sus países componentes (...)”,   la muerte del MERCOSUR neoliberal tal como fue creado en Asunción en 1991, tiene que ser el propósito a partir en este nuevo periodo.

Este bloque comercial intenta y tendrá que hacerlo: transformarse en términos conceptuales y resituarse geoestratégicamente.

VENEZUELA EN MERCOSUR, LOS CAMINOS DE INTEGRACION SE CUALIFICAN

La  legalizada y legitima membresía de Venezuela a este espacio, refunda a MERCOSUR, lo sitúa en el reto más grande de la historia de la región, que como expreso el presidente uruguayo Pepe Mujica: “Nunca, a lo largo de la historia, América del Sur tuvo una oportunidad así. Es ahora o nunca porque la región sigue siendo una de las más ricas y una de las más desiguales del mundo”,

Este importante bloque regional con la presencia de Venezuela reconfigura el mapa geopolítico y expresa un cambio de enfoque de las relaciones comerciales del Sur e incluso se proyecta al Caribe en la perspectiva de preservar la fortaleza en el desarrollo económico.

La entrada de Venezuela como miembro pleno al Mercosur, lo cualificará en los aspectos sociales, energeticos y geopolíticos, así como fortalecerá la integración latinoamericana y de la propia instancia regional Con el presidente Chávez, el ideario de la revolución Bolivariana, con el aporte consciente las presidentas Fernández y Rousseff y la presencia del legendario Pepe Mujica, acompañadas/os cada una y cada uno de sus pueblos, podremos estar seguros que en estos momentos de transiciones en todo los campos de lo político, lo ideológico, lo cultura, y lo económico, lograremos avanzar en darle la estocada de muerte al modelo neoliberal en la región, que será el gran aporte  para la humanidad.

Este proceso que va andando, encuentra en la ALBA , un nuevo paradigma, un proceso de renovación como acuerdo de integración en que rijen la solidaridad, la equidad, no entendida como igualdad pero sí como complementariedad.

LOS PENDIENTES

El presidente de la República Oriental del Uruguay, José “Pepe” Mujica pidió que “la pata popular de la historia” sea incluida en esta nueva conformación del bloque regional…. refiriéndose a los trabajadores, a los descamisados, a la negritud y a los pueblos originarios, a los que denominó “los olvidados” y con los que aún se tiene una deuda histórica.


Ampliar la democracia implica, la participación de todos y todas, más allá de gobiernos y empresarios…” existe una fuerza de carácter histórico que acompaña a los que están de manera coyuntural al frente de los países que hoy marcan un hito en la integración del continente” expreso Mujica.

Acortar las asimetrías tanto internas de cada país, como en lo regional y dentro del Bloque, es imperativo para que esta instancia se compagine con los ideales de justicia, libertad y equidad que hoy recorren a Nuestramérica y se va convirtiendo en parte de la cultura de nuestros pueblos. Las tareas que dejó pendientes el Libertador Simón Bolívar, se van cumpliendo.

Nos toca luchar por potenciar el papel fundamental de los movimientos populares en la consolidación de procesos históricos de cambio y transformación revolucionaria en Nuestramerica, a partir de la articulación de intereses a largo plazo de  lucha política, con la cooperación consciente y la solidaridad internacionalista. Esa es la urgencia que nos impone la historia.


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sábado, 18 de agosto de 2012

ELN hace un Balance del gobierno de Santos a dos años de gestión



Guerrillera de ELN.


Revista Insurrección, órgano de de ELN


El balance presentado por el gobierno en su segundo año no deja satisfecha ni a la misma clase dominante, que al examinar los desarrollos de sus promesas encuentra que unas son demasiado pobres y otras contradictorias.
La teoría santista del Pos conflicto, cada vez anda más embolatada mientras se profundiza el conflicto social y armado.
La amenaza de la crisis económica de los países ricos cada vez asusta más a la oligarquía colombiana.
Los niveles de inseguridad que se evidencian para el capital inversionista, no solo dejan mal parado al gobierno, sino que genera un impacto negativo en las trasnacionales que ven como aumenta y avanzan de las luchas populares contra las políticas de favoritismo a los intereses foráneos.
Y si por el lado de la oligarquía llueve, por el lado del pueblo no escampa.
Con el maquillaje en la presentación de cifras y diagnósticos, no se cambia la realidad; es posible que en el exterior algunos se confundan porque reciben la realidad distorsionada por los grandes medios de información, pero los nacionales impactados por las críticas angustias del día a día, captan la doble y contraria realidad entre lo que se dice y lo que se vive, entonces veamos:
1- La Reforma a la Justicia que tumbaron los indignados colombianos y obligaron al gobierno a recular y lavarse las manos, es un estruendoso fracaso que no se supera con su hundimiento, porque precisamente se sustentó la urgencia de superar gravísimos problemas en la justicia que la hacen obsoleta e ineficaz. Dónde queda entonces su perspectiva? Pero más grave aún ¿cómo se supera la ilegitimidad del Congreso?
2- Santos fracasó con su pretendida reforma a la educación y contrario a sus pretensiones, ahora coge fuerza y se reivindica una auténtica reforma a la educación, que es la aspiración de un movimiento estudiantil que levanta esa bandera y convoca además de los estudiantes a los padres de familia y a la sociedad en general.
3- Que la salud está enferma, es la manera folclórica de hacer referencia al desastre resultado de la privatización de este derecho público y uno de los más sonados escándalos de corrupción que puede equipararse a crimen de lesa humanidad porque se ha jugado con la vida de los colombianos humildes y que ahora no se puede pretender resolver con paños de agua tibia, y el Presidente Santos lo sabe.
4- El terrorismo de Estado sigue activo con graves consecuencias para el país y de gran impacto en el exterior; entre sus víctimas están luchadores por la tierra arrebatada por los narcoparamilitares; de éstas, algunas a las que el gobierno asignó un pedazo de tierra en su publicitada Ley de tierras, fueron asesinados. Esta situación tiene atemorizados a algunos campesinos que han dicho que no van a recibir la tierra y desisten de la reclamación que les marca la sepultura. Pero esto es solo una parte de la conflictiva ley, que además está resultando ser un globo mal inflado por el Presidente.
5- El problema de los casi seis millones de desplazados por el conflicto social y armado (varios analistas dicen que esta cifra es muy conservadora) se agrava y aumenta con los desplazados por las intensas lluvias y las soluciones no aparecen, entre otras cosas porque el gobierno se empeña en priorizar el presupuesto para la guerra, y crear las mejores condiciones para darle vuelo a los proyectos minero energéticos y los mega proyectos que necesitan la tierra, hoy propiedad de los campesinos.
6- El desempleo que solo baja mediante cifras artificiales, mantiene fuera de un empleo digno a millones de colombianos y colombianas; y esto junto al resto de lastres sociales que el gobierno ni quiere ni puede resolver y que generan fenómenos como la indigencia, la prostitución y la delincuencia.

7- La salida militarista y de desprecio gubernamental por los pueblos indígenas, rebosó la copa de las comunidades del Cauca, que se cansaron de la represión y exigen que el gobierno los escuche pero ante todo que se les respete, se agrega a la lista de conflictos sociales y políticos que le están aguando la credibilidad del actual gobierno.
8- El rechazo de una parte importante de la sociedad a las practicas capitalistas depredadoras, ha sido motivo de una lucha que se ha venido expresando de diversa manera, para decir que el camino de Colombia debe ser diferente a los planes neoliberales y al favorecimiento de los intereses imperialistas. Este es otro flanco que el gobierno no puede resolver porque sus compromisos no son con el país sino con las potencias imperialistas.

EL DESPERTAR FRENTE A TODO este panorama sombrío de sin salidas, lo está encontrando el pueblo mediante sus luchas y organización. El ELN se suma a estas búsquedas, se compromete con ellas y está convencido que ese es el camino no solo digno sino eficaz, porque la clase gobernante solo piensa en acumular riquezas con el sacrificio de las mayorías.
Al pueblo nadie lo reemplaza en sus luchas y propósitos libertarios y de justicia y equidad social. Su condición de sujeto es indispensable y por ello alentamos su disposición a la organización a la unión y a forjar su destino.
Hoy, cuando nuevos esfuerzos por la paz y contra la guerra, se expresan desde diferentes organizaciones populares y sociales, y revolucionarias, el ELN las valora con disposición para que juntemos todos esos esfuerzos y se perfile una única propuesta nacional y coloquemos delante un proceso de paz incluyente, popular, social, insurgente que tenga como esencia la superación de los problemas que generaron y alimentan el conflicto social y armado, que tenga como objetivo una paz basada en la justicia y la equidad social, la democracia y la soberanía. A ese esfuerzo de paz nos sumamos y reiteramos que pueden contar con nosotros.

sábado, 28 de julio de 2012

Entrevista del comandante Antonio García de ELN


El comandante Antonio García de ELN

Realizada por Caracol Radio, versión completa


1. ¿Cómo está hoy el ELN, cual es la proyección política y social del grupo armado? ¿Consideran que se puede hablar de posconflicto?

– El ELN somos mucho más de una organización armada, somos una fuerza social y política con su corazón y su mente colocados en el presente y futuro de la nación, en las mayorías excluidas, marginadas y oprimidas, que quieren una sociedad justa, democrática y que encare los riesgos de la humanidad y el planeta, que el capitalismo neoliberal no hace más que agudizar, como acontece hoy en Europa. El ELN trabaja por que Colombia cambie en un rumbo que beneficie a las mayorías y que ellas puedan participar en la construcción de un Nuevo Gobierno de nación, paz y equidad.

– El conflicto es una realidad inocultable, el mismo Juan Manuel Santos lo ha reconocido.

2. ¿Fracasó el proyecto político, social y militar de la insurgencia armada en Colombia?

– El conflicto tiene unas profundas raíces económicas, sociales y políticas, que durante más de 50 años el Estado colombiano no ha logrado atender, y la dirección política de una sociedad que no es capaz de resolver dicha crisis, o se derrumba o aparece un nuevo sistema. Hoy estamos en esa disyuntiva. Pues un Estado que con todo su aparato militar y todos los recursos económicos no ha podido derrotar a la insurgencia armada ni resolver los problemas del país, es porque se requiere otro tipo de solución. A eso es lo que se ha llamado la solución política.

3. ¿Qué propuesta tiene el ELN para el país y las autoridades? ¿Insisten en que la sociedad civil tenga una mayor participación en una eventual negociación?

– Nuestra propuesta es trabajar por la solución política. Es una propuesta para el país, pues el gobierno ha demostrado y manifestado que sólo le interesa la victoria sobre la insurgencia, y entiende la paz como la victoria del Estado sobre la insurgencia. Esta decisión equivocada nos hundirá para siempre en la guerra. Persistiremos entonces, por la solución política, por la paz, desde la resistencia militar, junto a la lucha y movilización popular, porque ambas expresiones buscan una Colombia mejor y para todos.

– De darse un eventual proceso de paz, cosa que está difícil en el actual gobierno, necesariamente ha de ser con la amplia participación de todos los sectores de la sociedad. La salida negociada y política debe estar acompañada de la comunidad internacional

4. ¿Qué países incluirían?

– En este complejo e incierto panorama, la comunidad internacional puede ayudar mucho, hoy tiene más posibilidades América Latina y el Caribe. Por la crisis actual del viejo continente y sus inclinaciones por promover intervenciones militares en los actuales conflictos, habría que examinar mejor qué países europeos podrían hacerlo.

5. ¿En una eventual negociación con el gobierno nacional exigen la condición de delincuentes políticos y el reconocimiento del derecho político de elegir y ser elegido?

– El reconocimiento del conflicto ha sido tan necesario para el gobierno, pues si no existiese, cómo se justificaría el incremento del pie de fuerza en el aparato militar gubernamental y el incremento de su presupuesto para la guerra. En un eventual diálogo, como ha sucedido en con otros gobiernos, se hará con el reconocimiento político de la insurgencia.

– Tratar de imponer una “paz romana”, que es el sometimiento del oponente, ha sido un hecho histórico que los mismos acontecimientos han replanteado. No existen vencedores ni vencidos para la eternidad. Eso conduciría a que los conflictos jamás se superaran.

6. ¿Cómo analizan el proyecto de Ley de marco jurídico para la paz, qué observaciones tienen? ¿Qué aspectos debe tener en cuenta?

– El marco jurídico para la verdadera paz, es un tema que los contendientes deberán acordar en un escenario de paz, acuerdos que deben ser acompañados o complementados por procesos de participación popular, como una Asamblea Nacional Constituyente.

7. ¿Qué opinan sobre las condiciones políticas y sociales del país, y la administración de Juan Manuel Santos?

– La crisis de la salud lo dice todo, colapsó la privatización de este derecho fundamental. Podemos seguir con el desastre de la infraestructura vial, la restitución de tierras produce más víctimas que soluciones, el país sigue desindustrializándose, se profundiza la pérdida de la soberanía alimentaria, pues crecen las importaciones de alimentos, los recursos naturales se entregan a la voracidad de las transnacionales. La impunidad continúa, el país sigue esperando la reparación a las víctimas del terrorismo de Estado y de los paramilitares. Promesas no solucionan problemas. Las soluciones no las proporcionarán ni gobiernos ni legisladores de la naturaleza de los que tenemos en Colombia.

8. ¿Hay acuerdo de dialogo con la FARC en asuntos políticos, militares o territoriales?

– Seguimos en permanente comunicación con las FARC, los acuerdos nacionales se han venido extendiendo a las regiones y se avanza de manera constructiva, esa es la voluntad de ambas organizaciones.

9. ¿Qué análisis hacen de la situación de América Latina, de la situación política en Venezuela?

– La realidad del continente es otra. Hace 10 años no existía. Hay un conjunto de países que le apuntan a un proyecto de sociedad democrática, incluyente, que rescatan el papel del Estado como regulador de la economía y que ella esté más al servicio de sus respectivas naciones y no a las transnacionales. Han ido demostrando que hay una alternativa diferente al neoliberalismo, y que al apostarle más a la inversión social sus economías nacionales se han fortalecido, muy distinto al camino europeo o norteamericano, que entre más recortan la inversión social para darle prioridad al rescate de los bancos, más se profundiza la crisis y se acercan al abismo. Venezuela hace parte de este esfuerzo de búsqueda y construcción, donde otro aspecto importante es la amplia participación política de las mayorías.

10. ¿Fracaso la estrategia del Estado para responder a la problemática del narcotráfico?

– La política norteamericana y del Estado colombiano fracasaron hace rato. Estados Unidos reprime afuera, y es permisivo adentro, además se beneficia de los dineros que produce el negocio del narcotráfico. Persistir en lo mismo fortalece el negocio. El ELN siempre ha sido partidario de una salida distinta a la represión y penalización.

11. ¿Qué mensaje tienen para el país?

– Llamamos a todos los colombianos a ser creativos, a buscar salidas a la crisis del país, en nuestras manos están las posibilidades de un futuro en paz, que ella venga con democracia, equidad, justicia y una manera de gobernar escuchando a los que protestan y no comparten las equivocaciones de los gobernantes y legisladores.

Finales de Junio de 2012 

ELN: Conflicto en Cauca, una oportunidad para la paz



Distancia entre un pueblo y las FF.MM., como en el Cauca.



Conflicto en Cauca, una oportunidad para la paz

Revista Insurrección (órgano del ELN)



La región del departamento del Cauca ha vivido inmersa en un conflicto |social continuo, donde ha quedado demostrada la incapacidad del Estado para darle salidas justas, equitativas y humanas potenciando una región de grandeza, cimentada en la dignidad y el buen vivir, aspiración secular de las comunidades indígenas, afros, campesinas y pobres que se han constituido en sujeto activo.
Las conmociones allí, son el producido histórico de connotaciones desde los tiempos de la infamia colonial, donde son patéticas diferentes contradicciones entre los habitantes originarios, los traídos y los nacidos en esta región, con un poder desde arriba teñido de arbitrariedad despojo y muerte, producto de contradicciones entre explotados y explotadores, opresores y oprimidos.
Los de abajo tienen proyectos de libertad, autonomía y reconocimiento a la diversidad y han enfrentado un proyecto de minorías oligárquicas, que percibe la región como simple suministro de recursos naturales y mano de obra barata, en función de acumular para el crecimiento del capital, que menosprecia la gente del común en su condición de forjadora de vida y redención social.
Mientras desde el bloque del poder se juegan opiniones que esconden o minimizan graves problemas y contradicciones entre los desarrollos capitalistas y los proyectos sociales que se desarrollan en la región caucana desde distintas cosmovisiones, desde las trincheras insurgentes está fresco el duro exterminio a que fue sometida la población indígena y su posterior esclavización por los invasores españoles, quienes imponiendo su cultura, políticas e instituciones coloniales, a sangre y fuego, negaron de tajo toda la cosmovisión de vida cultivada por los pueblos indígenas, originarios de estos territorios.
Cauca, amenazada por la guerra y por los
intereses de multinacionales mineras.


NO PUEDE NEGARSE LA PRESENCIA de pueblos negros esclavos, traídos a estos territorios, después de ser secuestrados y arrancados de sus raíces africanas, sometidos brutalmente a otras condiciones de vida y privados de su libertad, expoliando su mano de obra, su cuerpo y espíritu, muriendo miles de ellos en las minas de oro, en una economía que trituraba indígenas y negros para beneficios de la colonia española.
Suerte parecida han corrido históricamente los campesinos, colonos, arrendatarios, habitantes urbanos asentados en las urbes producto del desplazamiento forzado, así como un amplio conglomerado social que ha unido sus fuerzas y voluntades en una resistencia indígena, negra y popular, enfrentando, una genocida conducta desde el poder, quienes con instrumentos criminales imponen su voluntad, agenciada en el marco de un Estado bárbaro de muerte contra el pueblo.
Esta resistencia del pueblo caucano, de múltiples colores raizales, ha forjado el movimiento popular caucano en un motor social reivindicatorio de vida, equidad y justicia, que ha centrado la bandera en la recuperación del territorio usurpado, las riquezas despojadas y la tierra colonizada por el capitalismo.

SABEMOS CON CERTEZA que sin territorio no hay vida, ni posibilidad de recrear y mantener la identidad cultural, de realizar y practicar una manera de ser y sentir la vida en comunidad. Lucha ancestral por la vida que ha dado origen a instituciones populares, a crear pueblos y naciones indo-afro-americanas basadas en saberes, solidaridad, unidad y valores trenzados en la diversidad humana colectiva.
De todas estas resistencias activas, han surgido como es natural, los procesos y proyectos insurgentes guerrilleros como expresión de la radicalidad de la lucha popular que ha encontrado las puertas cerradas para hacer la lucha de otra manera. Movimientos insurgentes que no han nacido por la simple voluntad de los líderes populares que la han hecho posible sino como demanda auténtica para mantener viva la llama de la libertad y la emancipación social.
El proyecto capitalista neoliberal puesto en marcha actualmente, condensa políticas de más despojo territorial a los pueblos indígenas, negros y mestizos, estimula la recolonización del departamento del Cauca que es igual a mercantilizar la naturaleza, pasando de ser fuente de vida para millones de pobladores, a negocio privado para un puñado de transnacionales asociadas a los despojadores criollos, consorcios empresariales que han logrado obtener títulos mineros por más de un millón seiscientas mil hectáreas, cifra que constituye una burla a las aspiraciones de tierra, dignidad y vida del pueblo.
Esta realidad está en la raíz de la profundización del conflicto social y armado que recorre todo el cuerpo del territorio caucano.
Una pregunta salta a la vista, ¿porque el pueblo caucano, si de hablar de democracia se trata, no ha sido consultado para echar a andar un proyecto funesto, llamado desarrollo, pero que bien podríamos llamar, plan de destrucción social comunitario?


EN LUGAR DE CONSULTAS DE DIÁLOGO y convocatorias a todo el tejido social popular, a todas las fuerzas vivas para pensar un plan de desarrollo que priorice la vida de todos en equidad y solidaridad, desde el poder oligárquico se establece un dispositivo de seguridad que militariza la sociedad caucana, su vida y todo el territorio, convirtiendo la región en la más militarizada de Colombia, con el único objetivo de brindar seguridad al capital inversionista.
Esa militarización que ha hecho rehén a la población, la somete al trato arbitrario, la estigmatiza con el remoquete de auxiliadora de la guerrilla y viola las normas del derecho Internacional Humanitario al instalar bases e infraestructura militar en medio de la población colocando como escudos humanos a una población no combatiente.
Si hay algo que ha fracasado en el Cauca, y en todo el país, es el tratamiento de guerra a una situación de injusticia social, que requiere de un tratamiento político.

LA GUERRA QUE HA ESTALLADO en estos días con mucha fuerza en todo el Cauca tiene como protagonista al pueblo indígena, convertido en movimiento de resistencia contra la militarización y por la paz.
El ELN considera que esta grave crisis política y social que vive el Departamento del Cauca, debe convertirse en oportunidad para avanzar en un proyecto de paz para toda la región, en un camino de transformar la guerra en una solución política al conflicto social y armado; y que entre todos los sujetos y actores enfrentados, aunemos la voluntad política de paz, partiendo de reconocer que hay profundas diferencias en los intereses y proyectos de vida, pero también posibilidades de tejer una voluntad para construir una experiencia de paz que se pueda expandir a todo el país.
Que tal proceso esté basado en la democracia, la vida para todos y el reconocimiento a vivir en armonía con la naturaleza y por la construcción de una sociedad fundada en los derechos humanos.
Ningún camino para alcanzar la paz es fácil, pero transitándolo podemos avanzar hacia ella, partiendo de reconocer que todos podemos aportar a un futuro de cara a las exigencias de dignidad y de justicia social.
ES LA HORA DE DARLE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ

El Cauca clama solidaridad y justicia

Revista Insurrección

16 de Julio de 2012.
En el Departamento del Cauca se evidencia la grave crisis generada por el conflicto social y armado que padece Colombia, esto merece toda la atención y la solidaridad de la sociedad colombiana e internacional, con las comunidades de este Departamento.
No cabe duda que mientras buena parte de los colombianos y colombianas, abogamos por la paz, los guerreristas encuentran en esta delicada situación, la justificación para hacer sonar los clarines de la guerra, esa es la respuesta del ex-presidente Uribe, que todo lo que ocurre en ese departamento, justifica sus pretensiones guerreristas y golpistas.
El abandono gubernamental de la población del Cauca, no puede ser mas evidente, como evidentes las luchas de los indígenas y demás pobladores por sus derechos económicos, políticos y sociales y a ello se ha respondido con mano de hierro por parte del gobierno actual y los anteriores.

EL IMPACTO DE ESTE MOMENTO en el Cauca, nos recuerda las dignas luchas indígenas que el expresidente Uribe en su segundo mandato, pretendió resolver con la policía antimotines dotada de helicópteros y tanques, disparando y asesinando marchantes que solo estaban protegidos con la dignidad y la razón.
Pero los clamores de los indígenas no fueron tenidos en cuenta y como todos los problemas sociales, si no se resuelven se agravan, hasta llegar a la realidad de hoy, que en parte conoce la sociedad colombiana y la comunidad internacional.
Para la recalcitrante y extrema derecha, que solo mira la solución a los conflictos sociales con el lente del Pentágono, todo lo resuelve con la guerra y como un problema militar. Por eso la respuesta es la represión: asesina, masacra, desaparece, tortura, encarcela, desplaza y obliga a los inconformes al asilo.
Guerrillera del ELN.
El objetivo es aterrorizar al pueblo para que no proteste; declararlo terrorista o “idiota útil del terrorismo”; a los luchadores los sataniza ante el mundo y desvirtúa el carácter político y social de las luchas, sin importar de donde provengan, de las montañas o las plazas públicas; esto no importa todos son calificados de terroristas: las luchas indígenas, de los trabajadores, campesinos, estudiantes, intelectuales, las mujeres, los afro descendientes etc.

LOS INDÍGENAS DEL CAUCA le exigen al gobierno que saque sus bases militares y cuarteles policiales del centro de los poblados, donde quedan sus habitantes como escudos humanos, ante ello el gobierno les responde en un Consejo de Seguridad con prepotencia que “no va a hacer un despeje”.
¡Que manera soberbia y tendenciosa de responder a una petición sensata de un pueblo que ya no aguanta mas los abusos del Estado, que los toma como Escudos Humanos violando de manera flagrante los derechos de la población e involucrándola en el conflicto y violando el Derecho Internacional Humanitario!
Y como si todo lo anterior fuera poco, aparecen nuevas grietas al interior del régimen donde en una extraña coincidencia, se constituye el Frente Antiterrorista liderado por mister Uribe desde una esquina y por la otra aparecen rumores de un Golpe de Estado, de lo cual solo se han filtrado titulares.


La obsesión de Uribe para la guerra se convierte ahora en un llamado Frente AntiTerrorista
con personajes del fascismo y extrema derecha colombiana.

Esta realidad no solo pone de manifiesto, grietas notorias al interior del régimen, sino las dificultades para concretar un proceso de paz que supere el estado de guerra que vive Colombia.
Para la Extrema derecha, que no padece el conflicto, sino que lo agudiza porque así se beneficia, la salida es escalar la guerra.
Contrario a esa postura, todas y todos los luchadores por la paz de Colombia, estamos obligados a dedicar las energías, en búsqueda de la paz, una paz que como lo hemos dicho en reiteradas oportunidades, signifique democracia, justicia, equidad social y soberanía.
No hay duda que lograr la paz, es una empresa ardua, difícil, porque existen grandes intereses que necesitan la guerra para mantener el poder y abultar sus carteras, sin embargo, ese es el reto de revolucionarios, demócratas, patriotas y no podemos permitir que sea la guerra el único Camino, porque sencillamente, Colombia no aguanta más. 

miércoles, 18 de julio de 2012

El ELN y las alternativas del actual momento político (Contra-reforma y el pudrimiento del régimen)

El Comando Central del Eln (de izq. a der.): Alias 'Pablo Beltrán', alias ‘Ramiro Vargas’, alias ‘Gabino’ y alias 'Antonio García'.




Revista Insurrección (2 de Julio de 2012)
En la simulación de la democracia las leyes tienen un lugar
preeminente adornando un sistema de injusticia. Pero todavía más, el
vaivén que hoy con perspectiva histórica estamos comprobando, los
cambios de la juridicidad oficial que salvaguarda formas y contenidos
engañosos, refleja las necesidades de un orden que se enmascara y
trasciende de época en época, para sustituir ciertas reglas con tal de
que nada sustancial sea transformado.
Expresan esas leyes y órganos estatales las exigencias supremas de la
estabilidad de ese orden, los intereses individuales y grupales más
podridos, los privilegios concretos de unas castas, las más precisas y
calculadoras intenciones de un conglomerado de corruptos que buscan
asegurar más impunidad, para seguir burlándose del pueblo.
Bajo El derecho, condensan unas relaciones de dominación que en
Colombia no tejen siempre con sutileza sino que también se ejercen de
la manera más cínica, descarada y brutal posible.
Esto es lo que ha pasado con el proceso de la reforma constitucional
bajo el membrete de reforma a la justicia, que impulsó el gobierno de
Juan Manuel Santos, en la que participaron diferentes estamentos o
poderes de esa maquinaria que se ha aprovechado por décadas del
desangre y el letargo embrutecedor en el que han querido sumergir a
Colombia. Tal iniciativa claramente surgió del ejecutivo, contó con el
aval del incondicional procurador y se ancló en el fango del
legislativo.

EN SÍ MISMA ESA REFORMA a la justicia era una contra-reforma que
pretendía varios objetivos. De un lado equilibrar y tomar la delantera
en el mediano plazo, dando aliento estratégico a la expresión
política, ideológica y orgánica de un sector decididamente corrupto,
dispuesto a borrar del texto constitucional de la reforma de 1991 lo
que nunca ha asumido, ni siquiera en el plano formal, pues ha
bloqueado desde entonces los avances que supuso esa Carta Política, y
rechaza por lo tanto todo tipo de frenos a su voracidad, sin mostrar
respeto por algunas materias de derechos y de participación social que
habrían podido significar con otra dirigencia política y otro proyecto
de nación, algunos cambios a favor del bienestar general durante estos
veinte años.
Otro de los objetivos era inmediato y rastrero; afirmando que
reformaban la justicia, se estaban valiendo de su calamitoso Estado,
para hacerla mas inviable y re-direccionarla para superar sus propios
incidentes y contradicciones internas, mediante la excarcelación y el
blindaje de los parlamentarios acusados por paramilitarismo y otras
causas, el aumento de privilegios jurídicos, materiales y la
redistribución de prebendas; esas eran parte de las finalidades que
identifican el talante no sólo de esa contra-reforma desistida a
última hora por Santos, de modo ladino, sino del proyecto
neoconservador inspirado en un paradigma de crimen y falacia, de
autoritarismo y abuso que no se compromete siquiera con un discurso
liberal o de progreso.
Van a afianzar sin más, un modelo totalitario de prerrogativas para
una clase de políticos y asociados que seguirán votando a favor de sí
mismos, en provecho de sus jefes, familias y empresas, de sus negocios
e intereses, sin ruborizarse por nada.

EL FIASCO DE ESA REFORMA a la justicia devela los propósitos con los
que seguirán agitando el país para pescar en río revuelto, quienes de
un lado proponen ahora una asamblea constituyente del tamaño de Uribe,
o quienes decretan, como Santos, que acá no ha pasado nada, siguiendo
unos y otros con sus peroratas insidiosas, tratando de desactivar la
inconformidad ciudadana que se ha generado por ese desvergonzado
intento de reforma.
Producen vergüenza su escandalosa y escabrosa situación, sus pueriles
explicaciones, que van desde la firma de propuestas de cambio
constitucional sin haber sido leídas, hasta la compra y venta
clientelar por debajo de la mesa. Son muestras de por qué en Colombia
es imperioso luchar contra verdaderos bandidos que se han repartido el
país o lo han esquilmado para provecho colonial.
El Ejército de Liberación Nacional saluda la reacción que circula en
diferentes espacios sociales y políticos así como el análisis y las
propuestas de quienes han escrito numerosas opiniones que expresan el
hastío, la repulsa a la degradación y a la ignominia, por los actos de
una sórdida clase política que siempre ha estado de espaldas al clamor
de justicia del pueblo colombiano.
Por esa razón existimos, aunque en tanto fuerza rebelde y alzada en
armas no reconocemos la juridicidad del enemigo que es parte de un
sistema que combatimos desde una ética y concepción revolucionaria.

VALORAMOS Y ALENTAMOS la valiente respuesta que se manifiesta no sólo
para rechazar mediante referéndum esa rancia reforma de la justicia,
sino para apuntar a una revocatoria del mandato de un mandatario
amangualado con un Congreso viciado y vicioso, que, con contadas
excepciones, ha dado muestras de hasta dónde está dispuesto a llegar
para mantener su libertinaje.
Si la ciudadanía organizada con indignación y sentimiento, ha movido
procesos de rebeldía y apertura en nuestro país y otras partes del
mundo, es capaz de articularse hoy con las expresiones sociales
populares que de tiempo atrás han develado el pudrimiento del régimen,
para que entre todos luchemos y habilitemos los mecanismos y creación
de un Nuevo Gobierno, que asuma el compromiso por la paz y una
verdadera justicia, en una perspectiva clara de paz para Colombia.
Ello implica ir en contra de los parapolíticos y mafiosos y en contra
de una estrategia oficial perversa y mezquina, que tira la piedra y
esconde la mano. El país no puede continuar por ese rumbo de manejos
siniestros.
Invitamos a no desistir, a buscar responsabilidades, a revocar sin
pausa lo que de por sí es injusto y luchar por una Colombia digna.
A partir de la experiencia y el potencial del diálogo epistolar
sostenido, pedimos a las plataformas populares y ciudadanas que
promueven el referéndum, a Colombianas y Colombianos por la Paz, a la
Universidad, a las iglesias, al periodismo independiente, a políticos
progresistas, a organizaciones sociales y políticas, a los propios
gremios que pueden estar pensando sobre tal descrédito que les
incumbe, a todos les invitamos a formular constructivamente con
nosotros, con la insurgencia, puntos de vista y propuestas que fijen
derroteros de dignidad, de defensa del interés público y de los bienes
comunes. Que contribuyan a cultivar la esperanza y a gestar un país en
bienestar, que estén al servicio de un pacto para la solución
democrática, para la paz y la justicia.